DOMINGO IV DEL TIEMPO ORDINARIO.

Hoy día oímos hablar de los profetas modernos y del mensaje que comunican.  Aunque en el Antiguo Testamento Moisés fue el más grande mediador entre Israel y Dios, existía ya la promesa de un profeta aún mayor. Todos sabemos que Jesús es el Enviado de Dios; sus enseñanzas tienen el sostén de la autoridad, el amor y la verdad. Obedezcamos la Palabra de Dios a la vez que celebramos esta liturgia dominical.

La primera lectura de hoy tomada del libro del Deuteronomio, nos explica que el profeta es el mensajero de la Palabra de Dios. Es un mediador entre Dios y su pueblo. Moisés fue el gran profeta hasta la venida de Cristo, como leeremos en el Evangelio.
El Apóstol Pablo, en su carta a los corintios, continúa hablando sobre la virginidad con referencia a la vocación religiosa. Según él, la virginidad es un don de Dios, un carisma dado por motivos apostólicos.  
El evangelista Marcos nos asegura que Jesús es el más grande expositor de la Palabra de Dios. El enseña con autoridad propia y no vicaria o delegada, de modo que hasta los demonios tienen que admitir su santidad y el poder de su palabra. Las palabras de Jesús los sorprendió a todos. Abramos nuestro corazón a esta Palabra.  

Estas son las lecturas de este domingo y el vídeo del evangelio para que lo puedan ver en familia. 

Please follow and like us:
Tradúcenos
Social Share Buttons and Icons powered by Ultimatelysocial
error

Enjoy this blog? Please spread the word :)