VII domingo tiempo ordinario.

La ley del talión (ojo por ojo y diente por diente) estaba vigente en tiempos de Jesús. Era una ley, no de venganza, sino para frenar la violencia, pues el castigo nunca debía sobrepasar la ofensa.Jesús propone otro camino para en la convivencia humana. Con la predicación del Evangelio, Jesús propone la no violencia ante las actitudes de venganza. Entre sus seguidores debe prevalecer el amor, que lleva a practicar la corrección a aquel que lanza una ofensa contra el prójimo. Jesús nos propone una vez más el cambio de la escala de valores. A diferencia de lo que la sociedad nos dice, Jesús nos propone que prevalezca el perdón y el amor en nuestra relaciones humanas.
El amor no se mide por las veces que se perdona. Porque la medida del amor (y del perdón) es amar sin medida. El amor cristiano no se contenta con hacer el bien. El amor evangélico ha de: respetar, comprender, disculpar, descubrir lo bueno que hay en él, para colaborar en su crecimiento.

Estas son las lecturas de este domingo. y el vídeo del evangelio contado a los niños. Disfruten.

VI domingo tiempo ordinario.

Celebramos el sexto domingo este 16 de febrero. Las lecturas de hoy nos exhortan a participar de las riquezas espirituales de la casa del Padre. Esta invitación es basada en el regalo que el Padre nos dáhaciéndonos hijos libres. Poseemos la libertad sobrenatural que el Resucitado nos ha merecido y que nos capacita para llegar al Padre. Comportémonos como libres, hijos de Dios, pensando, actuando y viviendo según el evangelio. Vivir según el Evangelio es vivir en la luminosa libertad de los hijos de Dios, echando a un lado toda virtud fingida y todo arrastrado legalismo. La libertad del Espíritu no acaba con la ley, más bien le confiere la plenitud necesaria que da felicidad eterna.

Estas son las lecturas de este domingo. También les dejamos con el vídeo del evangelio.

V domingo tiempo ordinario.


Como comunidad de hermanos, comprometidos con el Proyecto de Dios, nos reunimos para celebrar nuestra fe. Si hemos de gustar el “sabor” de las bienaventuranzas, la realidad se ve con ojos diferentes. La vida ya tiene otro sabor y otra iluminación. Los pobres de espíritu, los limpios de corazón, los misericordiosos son los que están preparados para dar otro sentido a la vida propia y a la vida de los otros. Debemos estar inmersos en los acontecimientos de la historia familiar, social, eclesial. Que no hagamos nuestra vida separados de la realidad. Y, ahí, metidos en los sucesos diarios, podamos ejercer nuestra misión de ser sal y luz.

Estas son las lecturas que el Señor nos regala esta semana así como este evangelio visualizado en este vídeo.

NOS UNIMOS A…

Fiesta de la Presentación del Señor.

“En el encuentro entre el anciano Simeón y María, joven madre, el Antiguo y el Nuevo Testamento se unen de modo admirable en acción de gracias por el don de la Luz, que ha brillado en las tinieblas y les ha impedido que dominen: Cristo Señor, luz para alumbrar a las naciones y gloria de su pueblo Israel. El día en que la Iglesia conmemora la presentación de Jesús en el templo, se celebra la Jornada de la vida consagrada. De hecho, el episodio evangélico al que nos referimos constituye un significativo icono de la entrega de su propia vida que realizan cuantos han sido llamados a representar en la Iglesia y en el mundo, mediante los consejos evangélicos, los rasgos característicos de Jesús: virgen, pobre y obediente”. (Benedicto XVI, 2 de febrero de 2012).

Muchos ojos vieron y muchas manos tocaron a Aquel Niño que iban a circuncidar. Pero sólo unas manos lo tocaron con fe y unos ojos se emocionaron hasta decir que ya no le daba miedo la muerte. Eran las manos y los ojos del Anciano Simeón. No basta tocar a Jesús. Hay que tocarlo con fe.

Estas son las lecturas de este domingo. También le dejamos con el vídeo del evangelio para que lo vean en familia. 

 

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